La visita del papa León XIV a la Argentina vuelve a poner sobre la mesa una pregunta tan curiosa como atractiva: ¿sobre qué vehículo debería construirse el próximo papamóvil argento?
En las dos visitas de San Juan Pablo II se utilizaron soluciones muy distintas, todas desarrolladas en el país y adaptadas especialmente para la ocasión.
En junio de 1982, durante la Guerra de Malvinas, y con apenas unos días de preparación, el Automóvil Club Argentino transformó una Ford F-350 en un papamóvil equipado con cristales blindados y un habitáculo elevado que permitía al Pontífice saludar a los fieles. La unidad, construida en tiempo récord, hoy forma parte del patrimonio histórico del ACA y se conserva en la sede central de la institución.
Cinco años más tarde, durante la segunda visita de Juan Pablo II, en 1987, la Argentina recurrió a dos conceptos completamente diferentes.
Por un lado, Chevrolet preparó una C-10 especialmente adaptada como papamóvil, una pick-up que hoy integra la colección del Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, en Luján.
Al mismo tiempo, Renault Argentina desarrolló y le donó al Vaticano una Trafic especialmente modificada, con un amplio habitáculo vidriado que permitía al Papa viajar protegido y con excelente visibilidad durante los recorridos. Esa unidad se conserva actualmente en el Museo de la Industria de Córdoba y probablemente sea el papamóvil que más recuerdan los argentinos por la enorme exposición pública que tuvo durante aquella visita.
En el País de las Chatas
La indiustria automotriz local se especializó en camionetas, vehículos que brindan bastante libertad para construir un papamóvil de producción nacional: chasis de largueros, gran capacidad estructural y dimensiones suficientes para instalar una cápsula vidriada y blindada que permita al Papa viajar de pie o sentado con plena visibilidad para el público.
En Argentina se fabrican tres pick-ups de una tonelada que podrían servir como plataforma:
- Toyota Hilux, producida en Zárate.
- Ford Ranger, fabricada en General Pacheco.
- Volkswagen Amarok, producida en Pacheco.
Pero también, desde la misma planta de Santa Isabel de donde salió la mítica Traffic del ´87, la marca del rombo podría ofrecer la nueva Renault Niagara adapatada y pintadita de blanco.
Una tradición ligada a Mercedes-Benz
Sin embargo, si hablamos de experiencia en autos oficiales de la Iglesia Católica hay un antecedente imposible de ignorar. La relación entre Mercedes-Benz y el Vaticano está próxima a cumplir un siglo. Todo comenzó en 1930, cuando el papa Pío XI recibió un Mercedes-Benz Nürburg 460, siendo el primer PapaMóvil de la historia.
Desde entonces, prácticamente todos los pontífices utilizaron vehículos de la marca alemana. Juan Pablo II popularizó durante los años ochenta los papamóviles sobre la Clase G, mientras que Francisco recibió el primer papamóvil 100% eléctrico, para sus recorridas entre los fieles.
Me imagino que en la Planta Juan Manuel Fangio de Virrey del Pino ya están viendo cómo blindar la Sprinter que usó hace tan sólo unos meses Franco Colapinto. 
Será la Hilux, por ser la más vendida?
Se impondrá la Raza Fuerte?
León XIV bendicirá a los Amaroki?
O ganará la tradición de la estrella?
¿Vos cuál elegirías?



