El Gobierno nacional oficializó un nuevo esquema de aumentos escalonados para las líneas de colectivos interjurisdiccionales y los trenes urbanos del AMBA.
Aunque el primer incremento comenzó a regir desde el 18 de mayo, el cuadro tarifario contempla nuevas subas el 15 de junio y el 15 de julio para los colectivos, con un impacto mucho mayor en los recorridos más largos. Para los Trenes los aumentos se programaron hasta septiembre, siendo los tramos de mayor aumento los más utilizados.
Bondis con casi 40% en sólo 2 meses
La suba afecta a las líneas de colectivos que tienen parte de su recorrido en Conurbano y parte en Capital. La principal diferencia del nuevo esquema es que los aumentos no son uniformes: mientras el boleto mínimo subirá poco más de 6% acumulado entre mayo y julio, los pasajeros que realizan viajes de más de 27 kilómetros terminarán pagando casi 40% más.
Mientras los viajes cortos prácticamente acompañan la inflación mensual, el boleto de 0 a 3 kilómetros pasará de $700 en mayo a $742,81 en julio, con una diferencia acumulada de $42,81 (+6,12%); los recorridos largos muestran subas mucho más agresivas en apenas dos meses.
El tramo de más de 27 kilómetros aumentará de $959,71 a $1.337,06, con una diferencia total de $377,35 y un incremento acumulado de 39,32%.
Además, quienes viajen con SUBE sin registrar pagan el doble de la tarifa. De esta manera, el boleto máximo para trayectos largos superará los $2.670 desde julio.
Trenes con aumentos hasta septiembre
En el caso de los trenes metropolitanos, el esquema oficial prevé aumentos escalonados hasta septiembre y las subas acumuladas superarán ampliamente el 60% en todas las secciones. 
El boleto mínimo pasará de $280 antes del 18 de mayo a $450 en septiembre, con un incremento total de 60,71%, mientras que la segunda sección —la más utilizada diariamente por miles de trabajadores que viajan desde el conurbano hacia la Ciudad— acumulará una suba cercana al 78%, pasando de $360 a $640.
Ese segundo tramo incluye algunos de los recorridos con mayor cantidad de pasajeros de toda el área metropolitana. En la línea Roca, por ejemplo, contempla viajes desde Constitución hacia estaciones como Lanús, Temperley o Quilmes, corredores clave para trabajadores, estudiantes y empleados que dependen del tren todos los días.
Lo mismo ocurre en líneas como el Sarmiento, con trayectos hacia Ciudadela o Ramos Mejía, y en el Belgrano Sur, utilizado por miles de usuarios del sudoeste del conurbano bonaerense. En muchos casos, se trata de sectores de ingresos bajos para los que el tren sigue siendo el único medio de transporte económicamente accesible.
Además, quienes no tengan SUBE nominalizada seguirán pagando el doble de la tarifa correspondiente, mientras que el boleto abonado en efectivo llegará a $1600 en septiembre.
Tarifa Social y SUBE registrada
Para registrar la tarjeta SUBE y evitar pagar la tarifa más cara, los usuarios deben ingresar a argentina.gob.ar o descargar la app oficial SUBE. Allí deberán crear una cuenta con DNI, mail y clave personal, para luego asociar el número de la tarjeta. El trámite también puede hacerse de manera presencial en centros de atención SUBE y estaciones habilitadas.
Una vez registrada, la tarjeta permite acceder a la tarifa común, recuperar saldo en caso de pérdida o robo y gestionar beneficios como la Tarifa Social.
La Tarifa Social permite viajar con un descuento del 55% en colectivos y trenes a jubilados y pensionados, personal de trabajo doméstico, veteranos de Malvinas, monotributistas sociales y beneficiarios de programas sociales como AUH, Progresar, Potenciar Trabajo y Asignación por Embarazo, entre otros. El beneficio puede gestionarse desde la web oficial, la app SUBE o en centros de atención habilitados.
















