Las autopistas que recorren Zona Norte y Zona Oeste no tenían una actualización tarifaria desde diciembre de 2024 y mantenía un valor muy bajo frente a otros ingresos a capital como la Autopista Riccheri, controlada por Nación, y la Autopista La Plata, que depende del Gobierno Bonaerense.
Los incrementos en las 6 diferentes categorías, acorde al tamaño y ejes del vehículo, promedian el 42%. Sin embargo, el mayor cambio es que se penalizará el no uso de TelePASE con un 100% adicional a la tarifa.
Seguirán habiendo cabinas para el pago manual con peajistas, y hasta se incorporará la posibilidad de pagar con tarjetas y billeteras virtuales, pero costará el doble.
En el caso de los que abonan con TelePASE, cerca del 85% de las 800 mil pasadas diarias, el peaje para un auto sube de $900 a $1193 en hora pico, y de $700 a $994 para el resto del día.
Se estima que hoy hay 60 mil usuarios que hoy pagan en efectivo y si no adhieren al pago automático, tendran que pagar $1988 y $2386 en hora pico.
Un cambio, sin cambio
La nueva concesión de la Autopista del Mercosur fue pionera en instalar tótems en las cabinas de peaje, que ya no cuentan con peajistas. En el peaje de Zárate de la Ruta12 ha funcionando muy bien esta alternativa, sobre todo para extranjeros, que pueden abonar con cualquier billetera que lea un QR, o a través de tarjetas de crédito o débito con la tecnología contacteless.
Equipos muy similares se insatalarán en los peajes de Panamericana y Autopista del Oeste en las vías manuales, para convivir con los peajistas humanos, que podrán cobrar en efectivo. Obviamente, eligiendo la opción electrónica el pago es exacto y no hay cambio.
Sin embargo, para promover la adhesión al TelePASE, necesario para poder montar un sistema de cobro free flow y convertirse en una autopista sin barreras como lo está haciendo AUSA en las autopistas porteñas, el gobierno nacional exigió que incluso el pago con QR y contactless, tenga la misma penalidad del 100% de la tarifa, como si fuese efectivo.
La última privatizada por Menem

La concesión de la española Abertis, con algunos cambios accionarios, se mantiene desde las famosas privatizaciones de los ´90. Durante el gobierno de Alberto Fernández estuvo en duda su continuidad, ya que se judicializó la renegociación de contrato que había hecho Macri al iniciar su presidencia.
Aunque se creía que iba ser diferente la relación con el actual gobierno libertario, la contienda judicial se mantiene y Milei pocas veces le autorizó actualizar los cuadros tarifarios, como sí lo hizo con la empresa estatal Corredores Viales, que pretende cerrar cuando se reprivaticen los más de 6000 kilómetros de operación.










